domingo, 17 de mayo de 2009

Numan: Los súper humanos

En los pocos años que la humanidad es humanidad, hemos sido capaces de erradicar enfermedades modificando nuestra genética, hemos descubiertos drogas que potencian nuestras habilidades, hemos logrado vivir más años que nuestros antepasados (la edad promedio sigue subiendo), y la lista sigue. Si hemos logrado tanto, en tan poco, ¿qué puede suceder en el futuro? El ser humano seguirá conquistando fronteras, nos haremos inmunes a más enfermedades, viviremos más y seremos más inteligentes y fuertes. En la actualidad se están experimentando con medicamentos que nos permitirán mantenernos despiertos y sin comida por días, hemos logrado sacar de la ecuación la menstruación en las mujeres, hay drogas que mejoran nuestro rendimiento físico y académico, etc. ¿Estamos superando a la evolución natural? Y si ese fuese el caso, ¿podría la evolución artificial reemplazar la evolución natural? Muchos opinan que sí, que un nuevo humano saldrá a la luz, pero que la evolución natural no tendrá nada que ver. “Si miras a los superhéroes de los años 30 y 40, te darás cuenta que todas las tecnologías que allí se veían hoy existen.”, dice Joel Garreu, autor del libro Radical Evolution, para poner las cosas en perspectiva. Los esteroides, por ejemplo, hoy no son aceptados porque afectan la salud y tienen serias contraindicaciones. Pero, cuándo lleguen a ser perfectamente saludables, ¿qué autoridad tendremos para prohibirlos o rechazarlos? ¿Por qué no permitirnos ese atajo que nos ahorraría milenios de evolución? Cuando entendamos perfectamente el código genético y cómo modificarlo… ¿Por qué no hacer bebes perfectos? ¿Por qué no modificarnos a nosotros mismos? Según Garreu, los súper humanos aparecerán primero en el atletismo y en el campo de batalla. Pero eventualmente llegarán a la escena intelectual, para luego expandirse a todas las áreas de nuestra vida. ¿O acaso el viagra no nos transforma por horas en super amantes? ¿Es tan difícil imaginar una droga, una mejora, para cada una de las situaciones de la vida? Lógicamente, esto traerá problemas sociales y, según Joel Garreu, existirán tres tipos de humanos: los mejorados, los naturales y el resto. “Los mejorados serán aquellos que tienen el dinero y el entusiasmo de lograr, por medio de la ciencia, vivir más, ser más fuertes, más seductores. Los naturales serían aquellos que, por razones superiores, se nieguen a mejorarse artificialmente, de la misma manera que los vegetarianos no comen comida o los curas no tienen sexo. El resto serán aquellos que no puedan mejorarse, por no tener los medios, y odiarán a los que sí, de pura envidia.”

lunes, 11 de mayo de 2009

alternativas terrestres a la evolucion humana 2

También se puede especular con posibilidades más optimistas: La especie humana logra superar los impactos ambientales negativos sobre el medio ambiente, a base de utilizar inventos científicos y tecnológicos. Puede llegar a controlar el clima, reducir la contaminación, replantar bosques, frenar la desertización, controlar la superpoblación, utilizar fuentes de energía limpia (en especial la energía de fusión a partir del hidrógeno, es decir la “energía de las estrellas”), etc, aunque obtener resultados positivos, globales, a corto plazo, es bastante complicado. La evolución del hombre, como la de cualquier otro ser vivo, va a estar condicionada por la evolución ambiental, es decir por los cambios ambientales. Estos van a determinar una mayor o menor presión de selección y por lo tanto la velocidad y el modo en que la especie humana va a evolucionar. Como el hombre es uno de los seres vivos sobre la Tierra que más modifica el medio ambiente, está condicionando su propia evolución, aunque, por desgracia no siempre lo hace conscientemente y de forma positiva; los impactos ambientales provocados por él suelen ser negativos y destructores del medio ambiente, lo cual repercute en la propia salud de la especie humana. Solamente su capacidad científica y tecnológica puede frenar el deterioro ambiental y esa es la gran esperanza humana. El progresivo desarrollo de la capacidad craneana favorece una inteligencia cada vez mayor; ambos procesos, parece ser, aumentan de forma paralela, tal y como sugieren los restos fósiles. ¿Seguirá esta tendencia en el futuro? Es probable que si, con lo cual el hombre tendrá una cabeza cada vez más voluminosa y tendrá cada vez mayor capacidad mental. (”Homo macrocephalus”). De todas formas, se ha comprobado que el hombre actual solamente utiliza de un 10 a un 20% de su potencial cerebral, lo cual puede significar dos posibilidades: ¿es necesario que esto sea así para el buen funcionamiento del cerebro? o bien éste está infrautilizado por el hombre y mediante técnicas de aprendizaje, quizá se le puede dar un mejor rendimiento. Hay determinadas personas, que por naturaleza, quizá genética, usan su cerebro de forma más completa; son las personas con poderes paranormales. ¿Por qué ocurre esto con el cerebro humano?¿Por qué se desperdicia tal capacidad? La naturaleza suele tener una economía y no suele malgastar energías, es decir no suele conservar materiales inútiles; estos, a la larga, acaban por desaparecer. ¿De donde proviene tal derroche cerebral? Dejemos, por ahora, este dilema. ¿Qué ocurrirá con el resto del cuerpo? No es fácil contestar. La alimentación es un factor importante. El aumento de población de la humanidad es un problema decisivo. Si no se controla, provocará guerras y hambrunas y en definitiva muertes. Para impedir esto, se intentará que los recursos alimenticios aumenten al ritmo del crecimiento de la población. Una alimentación sana y equilibrada mejora la constitución y salud física de las personas; una adecuada nutrición con una dieta variada y con el suficiente aporte vitamínico, unida a una justa práctica de ejercicio físico, es decir práctica de algún deporte con moderación, produce un físico proporcionado y, a la larga un aumento de talla de la población. Si esto se consigue, la raza humana mejorará en su aspecto físico, acercándose al modelo idealizado por los griegos, por ejemplo. (”Homo helenicus”). Pero esta vida saludable, es probable que no la pueda llevar a cabo toda la humanidad. Solamente las clases más o menos adineradas y con cierto nivel cultural, en decir gente de los países ricos. Quizá la utilización de alimentos transgénicos potencie una mayor cantidad de estos y la despensa de la humanidad aumente, con lo cual se pueda aminorar el hambre que actualmente pasan muchas poblaciones subdesarrolladas. Además, hay que tener en cuenta los malos hábitos y costumbres que parece están ligados a la humanidad, como drogas, alcoholismo, gula, lascivia, etc. y que merman y perjudican una evolución sana de la especie. Por lo tanto, no toda la población humana podría evolucionar de forma satisfactoria, sino solamente grupos más o menos aleatorios; y como se produce la natural hibridación y mestizaje, las taras genéticas que a la larga aparecen, de forma todavía no determinada, como consecuencia de unos hábitos de vida insanos, se transmiten de forma azarosa a la población. Si se acentúa la vida sedentaria, trabajando delante del ordenador, por ejemplo, los músculos del cuerpo, a la larga se pueden ir atrofiando, adquiriendo, entonces los hombres, formas con grandes cabezas y cuerpos más enclenques, ¿delgados o gruesos? y con las extremidades más pequeñas y atrofiadas. Estas figuras recordarían a las de muchos modelos de alienígenas: los verdes y los grises, aunque quizá más altos. Sería el “Homo alienigenus”. Otra posibilidad puede ser la evolución de los hombres hacia androides; es decir la fusión del hombre y la máquina. (”Homo roboticus”). Sería un hombre ideal para colonizar el espacio. Esta imagen futurista es familiar en ciertas películas de ciencia ficción y actualmente se están realizando avances que pueden apuntar hacia ese camino. Por ejemplo ya se están fabricando los primeros neurochips y se construyen microchips cada vez más diminutos; la implantación de éstos en el cerebro no parece un hecho muy lejano… Un primer paso pudiera ser el hombre informático, (”Homo informaticus”) con su traje inteligente y lleno de sensores, plagado de miniordenadores portátiles que pueden estar conectados sin cable con ordenadores madre centrales. Un peligro de este camino es que en la fusión del hombre con la máquina, venza esta última y prevalezcan en los androides los potentes poderes del ordenador, esclavizando así a las esencias biológicas de tipo humano, tal y como se muestra en algunas películas futuristas como “Matrix”; el hombre es vencido por sus criaturas metálicas, los robots androides, que se apoderan de los genes humanos (biochips) y se rebelan y autonomizan. En este sentido, son inquietantes las declaraciones del físico Stephen Hawking según las cuales es conveniente mejorar la raza humana mediante ingeniería genética, sobre todo en cuanto a la inteligencia se refiere, pues si no en un futuro los ordenadores podrían llegar a superarnos y a controlarnos, dados los avances que se están haciendo en inteligencia artifical. Otra variante es que el hombre llegue a crear robots semejantes a él mismo, con sentimientos y emociones, y que estos, suplanten a la especie humana cuando desaparezca. (Este tema se trata en la película “Inteligencia Artificial”). Otro aspecto de este mundo informático es la construcción de la realidad virtual que puede dar lugar a una doble vida en el hombre: la real y la virtual. Los hombres enganchados a la realidad virtual podrían adquirir también el tipo de personas cabezonas con cuerpos más atrofiados, al no usar su musculatura. (”Homo virtualis”) También son importantes los logros en medicina y en ingeniería genética. Cada vez tienen más éxito los transplantes de órganos y los implantes de órganos artificiales. Las operaciones se realizan con tecnología cada vez más sofisticada; el bisturí va siendo sustituido por otras herramientas más eficaces como el láser, los ultrasonidos, las microcámaras, tejidos artificiales, etc. Las enfermedades genéticas serán cada vez mejor superadas, gracias a la sustitución de genes defectuosos por genes sanos. Incluso se habla de la mejora de la especie, en este sentido. También, si los métodos de clonación se perfeccionan, se podrían obtener superhombres clónicos, aunque con fines diversos, no siempre positivos. Todos estos avances nos conducirían a la superación de enfermedades y de muchos inconvenientes de la vejez, con lo que la población cada vez tendría una mejor calidad de vida y una edad media más elevada. (”Homo supersanus”) Estos avances, positivos, favorecerían un aumento de la población humana, ya de por sí cada vez más elevada, lo cual daría lugar a una competencia cada vez mayor, y a un recrudecimiento de guerras y matanzas. Al final, se podría lograr una población mundial con una alta tecnología, y con una regulación estricta de la natalidad, siempre y cuando el potencial reproductor de la especie humana no se viera mermado por este desarrollo tecnológico, los nuevos hábitos de vida y la contaminación ambiental, tal y como está sucediendo actualmente en muchos países desarrollados. Hay otros retos todavía más fantásticos. Recordemos la infrautilización del cerebro humano. Se podrían desarrollar los poderes paranormales que actualmente solo unos pocos privilegiados poseen, mediante técnicas adecuadas. (”Superhomo paranormalis”) ¿Cuáles son estos poderes paranormales? Son de variado tipo: La telequinesia, es decir mover objetos con la mente; la telepatía, es decir la adivinación del pensamiento; la adivinación de hechos futuros y pasados; la curación de enfermedades por medio de la mente y de las manos; la hipnosis de personas para controlarlas o descubrir hechos que les han sucedido y que no recuerdan; el desdoblamiento de la persona espiritual del cuerpo y viaje más o menos distante respecto al cuerpo de ésta, con regreso al mismo (viaje astral); la visión de fenómenos invisibles para las personas normales, como auras de personas, apariciones, etc.; la capacidad de comunicarse con los espíritus y fantasmas (mediums). Estos poderes, parece ser que los presentan determinadas personas “”especiales”", aunque normalmente cada una de estas personas especiales es poderosa en uno determinado, no en todos. El ejercicio de estas capacidades tiene el peligro de que se realice con fines negativos, es decir para dañar a otras personas, en lugar de ayudarlas, ya que hay poderes como la hipnosis que pueden tener un doble uso; en cambio otros, como la curación, son beneficiosos y otros son indiferentes. Este es el gran reto en el desarrollo de técnicas para favorecer algunos de estos poderes

alternativas terrestres a la evolucion humana 2

También se puede especular con posibilidades más optimistas: La especie humana logra superar los impactos ambientales negativos sobre el medio ambiente, a base de utilizar inventos científicos y tecnológicos. Puede llegar a controlar el clima, reducir la contaminación, replantar bosques, frenar la desertización, controlar la superpoblación, utilizar fuentes de energía limpia (en especial la energía de fusión a partir del hidrógeno, es decir la “energía de las estrellas”), etc, aunque obtener resultados positivos, globales, a corto plazo, es bastante complicado. La evolución del hombre, como la de cualquier otro ser vivo, va a estar condicionada por la evolución ambiental, es decir por los cambios ambientales. Estos van a determinar una mayor o menor presión de selección y por lo tanto la velocidad y el modo en que la especie humana va a evolucionar. Como el hombre es uno de los seres vivos sobre la Tierra que más modifica el medio ambiente, está condicionando su propia evolución, aunque, por desgracia no siempre lo hace conscientemente y de forma positiva; los impactos ambientales provocados por él suelen ser negativos y destructores del medio ambiente, lo cual repercute en la propia salud de la especie humana. Solamente su capacidad científica y tecnológica puede frenar el deterioro ambiental y esa es la gran esperanza humana. El progresivo desarrollo de la capacidad craneana favorece una inteligencia cada vez mayor; ambos procesos, parece ser, aumentan de forma paralela, tal y como sugieren los restos fósiles. ¿Seguirá esta tendencia en el futuro? Es probable que si, con lo cual el hombre tendrá una cabeza cada vez más voluminosa y tendrá cada vez mayor capacidad mental. (”Homo macrocephalus”). De todas formas, se ha comprobado que el hombre actual solamente utiliza de un 10 a un 20% de su potencial cerebral, lo cual puede significar dos posibilidades: ¿es necesario que esto sea así para el buen funcionamiento del cerebro? o bien éste está infrautilizado por el hombre y mediante técnicas de aprendizaje, quizá se le puede dar un mejor rendimiento. Hay determinadas personas, que por naturaleza, quizá genética, usan su cerebro de forma más completa; son las personas con poderes paranormales. ¿Por qué ocurre esto con el cerebro humano?¿Por qué se desperdicia tal capacidad? La naturaleza suele tener una economía y no suele malgastar energías, es decir no suele conservar materiales inútiles; estos, a la larga, acaban por desaparecer. ¿De donde proviene tal derroche cerebral? Dejemos, por ahora, este dilema. ¿Qué ocurrirá con el resto del cuerpo? No es fácil contestar. La alimentación es un factor importante. El aumento de población de la humanidad es un problema decisivo. Si no se controla, provocará guerras y hambrunas y en definitiva muertes. Para impedir esto, se intentará que los recursos alimenticios aumenten al ritmo del crecimiento de la población. Una alimentación sana y equilibrada mejora la constitución y salud física de las personas; una adecuada nutrición con una dieta variada y con el suficiente aporte vitamínico, unida a una justa práctica de ejercicio físico, es decir práctica de algún deporte con moderación, produce un físico proporcionado y, a la larga un aumento de talla de la población. Si esto se consigue, la raza humana mejorará en su aspecto físico, acercándose al modelo idealizado por los griegos, por ejemplo. (”Homo helenicus”). Pero esta vida saludable, es probable que no la pueda llevar a cabo toda la humanidad. Solamente las clases más o menos adineradas y con cierto nivel cultural, en decir gente de los países ricos. Quizá la utilización de alimentos transgénicos potencie una mayor cantidad de estos y la despensa de la humanidad aumente, con lo cual se pueda aminorar el hambre que actualmente pasan muchas poblaciones subdesarrolladas. Además, hay que tener en cuenta los malos hábitos y costumbres que parece están ligados a la humanidad, como drogas, alcoholismo, gula, lascivia, etc. y que merman y perjudican una evolución sana de la especie. Por lo tanto, no toda la población humana podría evolucionar de forma satisfactoria, sino solamente grupos más o menos aleatorios; y como se produce la natural hibridación y mestizaje, las taras genéticas que a la larga aparecen, de forma todavía no determinada, como consecuencia de unos hábitos de vida insanos, se transmiten de forma azarosa a la población. Si se acentúa la vida sedentaria, trabajando delante del ordenador, por ejemplo, los músculos del cuerpo, a la larga se pueden ir atrofiando, adquiriendo, entonces los hombres, formas con grandes cabezas y cuerpos más enclenques, ¿delgados o gruesos? y con las extremidades más pequeñas y atrofiadas. Estas figuras recordarían a las de muchos modelos de alienígenas: los verdes y los grises, aunque quizá más altos. Sería el “Homo alienigenus”. Otra posibilidad puede ser la evolución de los hombres hacia androides; es decir la fusión del hombre y la máquina. (”Homo roboticus”). Sería un hombre ideal para colonizar el espacio. Esta imagen futurista es familiar en ciertas películas de ciencia ficción y actualmente se están realizando avances que pueden apuntar hacia ese camino. Por ejemplo ya se están fabricando los primeros neurochips y se construyen microchips cada vez más diminutos; la implantación de éstos en el cerebro no parece un hecho muy lejano… Un primer paso pudiera ser el hombre informático, (”Homo informaticus”) con su traje inteligente y lleno de sensores, plagado de miniordenadores portátiles que pueden estar conectados sin cable con ordenadores madre centrales. Un peligro de este camino es que en la fusión del hombre con la máquina, venza esta última y prevalezcan en los androides los potentes poderes del ordenador, esclavizando así a las esencias biológicas de tipo humano, tal y como se muestra en algunas películas futuristas como “Matrix”; el hombre es vencido por sus criaturas metálicas, los robots androides, que se apoderan de los genes humanos (biochips) y se rebelan y autonomizan. En este sentido, son inquietantes las declaraciones del físico Stephen Hawking según las cuales es conveniente mejorar la raza humana mediante ingeniería genética, sobre todo en cuanto a la inteligencia se refiere, pues si no en un futuro los ordenadores podrían llegar a superarnos y a controlarnos, dados los avances que se están haciendo en inteligencia artifical. Otra variante es que el hombre llegue a crear robots semejantes a él mismo, con sentimientos y emociones, y que estos, suplanten a la especie humana cuando desaparezca. (Este tema se trata en la película “Inteligencia Artificial”). Otro aspecto de este mundo informático es la construcción de la realidad virtual que puede dar lugar a una doble vida en el hombre: la real y la virtual. Los hombres enganchados a la realidad virtual podrían adquirir también el tipo de personas cabezonas con cuerpos más atrofiados, al no usar su musculatura. (”Homo virtualis”) También son importantes los logros en medicina y en ingeniería genética. Cada vez tienen más éxito los transplantes de órganos y los implantes de órganos artificiales. Las operaciones se realizan con tecnología cada vez más sofisticada; el bisturí va siendo sustituido por otras herramientas más eficaces como el láser, los ultrasonidos, las microcámaras, tejidos artificiales, etc. Las enfermedades genéticas serán cada vez mejor superadas, gracias a la sustitución de genes defectuosos por genes sanos. Incluso se habla de la mejora de la especie, en este sentido. También, si los métodos de clonación se perfeccionan, se podrían obtener superhombres clónicos, aunque con fines diversos, no siempre positivos. Todos estos avances nos conducirían a la superación de enfermedades y de muchos inconvenientes de la vejez, con lo que la población cada vez tendría una mejor calidad de vida y una edad media más elevada. (”Homo supersanus”) Estos avances, positivos, favorecerían un aumento de la población humana, ya de por sí cada vez más elevada, lo cual daría lugar a una competencia cada vez mayor, y a un recrudecimiento de guerras y matanzas. Al final, se podría lograr una población mundial con una alta tecnología, y con una regulación estricta de la natalidad, siempre y cuando el potencial reproductor de la especie humana no se viera mermado por este desarrollo tecnológico, los nuevos hábitos de vida y la contaminación ambiental, tal y como está sucediendo actualmente en muchos países desarrollados. Hay otros retos todavía más fantásticos. Recordemos la infrautilización del cerebro humano. Se podrían desarrollar los poderes paranormales que actualmente solo unos pocos privilegiados poseen, mediante técnicas adecuadas. (”Superhomo paranormalis”) ¿Cuáles son estos poderes paranormales? Son de variado tipo: La telequinesia, es decir mover objetos con la mente; la telepatía, es decir la adivinación del pensamiento; la adivinación de hechos futuros y pasados; la curación de enfermedades por medio de la mente y de las manos; la hipnosis de personas para controlarlas o descubrir hechos que les han sucedido y que no recuerdan; el desdoblamiento de la persona espiritual del cuerpo y viaje más o menos distante respecto al cuerpo de ésta, con regreso al mismo (viaje astral); la visión de fenómenos invisibles para las personas normales, como auras de personas, apariciones, etc.; la capacidad de comunicarse con los espíritus y fantasmas (mediums). Estos poderes, parece ser que los presentan determinadas personas “”especiales”", aunque normalmente cada una de estas personas especiales es poderosa en uno determinado, no en todos. El ejercicio de estas capacidades tiene el peligro de que se realice con fines negativos, es decir para dañar a otras personas, en lugar de ayudarlas, ya que hay poderes como la hipnosis que pueden tener un doble uso; en cambio otros, como la curación, son beneficiosos y otros son indiferentes. Este es el gran reto en el desarrollo de técnicas para favorecer algunos de estos poderes

altertativas terrestres a la evolucion humana

Vayamos primero con las pesimistas: La Tierra se vuelve inhóspita para nuestra supervivencia, debido a una serie de factores provocados por la acción humana, como desertización, deforestación, efecto invernadero, disminución de la capa de ozono, lluvias ácidas, contaminaciones de diverso tipo, superpoblación, disminución de la biodiversidad, radiaciones nucleares, etc. Como consecuencia de estas acciones, se producirían grandes catástrofes climáticas, pandemias, hambrunas y guerras y la población humana quedaría bastante diezmada. Los supervivientes tendrían una vida dificil; el agua potable sería un bien muy escaso; las radiaciones UV del Sol podrían ser peligrosas al escasear la capa de ozono y darían lugar a mutaciones perjudiciales y cánceres; durante un tiempo más o menos prolongado, la humanidad superviviente sufriría una regresión cultural ya que tendría que ir superando estas condiciones de vida desfavorables; muchos superviviente estarían tarados y mutados. Estaríamos ante el “Homo deletereus”. Algunas películas futuristas de tipo pesimista nos han mostrado este futuro desalentador que podría acabar con nuestra especie o bien, si el medio ambiente actual consiguiese regenerarse, después de un periodo de tiempo indeterminado de purgatorio humano, surgiría de nuevo una humanidad renacida; también es posible que el medio ambiente no volviera a su situación inicial más benigna y entonces el hombre, para sobrevivir, tendría que adaptarse al nuevo ambiente contaminado y probablemente iría transformándose en una especie diferente; quizá se refugiase bajo tierra, construyendo ciudades subterráneas. En este caso los individuos serían de tez pálida, sin melanina y con capacidad visual más disminuida, además de ser mas bien raquíticos y con musculatura débil. Sería el “Homo subterraneus”. Es posible que un desastre nuclear acabe con nuestra especie, de forma más o menos rápida, dando más oportunidades a otros animales más resistentes como los insectos. No hay que descartar el impacto de asteroides, como el que acabó con los Dinosaurios.

Futura evolución humana

¿Qué nos aguarda en el futuro? ¿Qué derroteros evolutivos seguiremos? Es dificil contestar a estas preguntas pero se puede especular con varias alternativas. Posibles tendencias evolutivas
Una de estas alternativas es el hombre espacial (”Homo espacialis”). Hemos visto como la especie humana tiende, como todo ser vivo, a multiplicarse y a expandirse. Surgió en África, conquistó el continente, luego se extendió a Eurasia y por último a las Américas. Actualmente es la especie de vertebrado dominante en toda la Tierra; sus medios de comunicación son tan poderosos, que ya no existen ni distancias, ni barreras geográficas entre las diferentes poblaciones humanas; esto a la larga, traerá cada vez más una mayor uniformidad entre los pueblos, ya que estos se hibridan entre sí y las razas humanas tenderán a uniformarse. En la segunda mitad del siglo XX, el hombre se ha lanzado a la conquista del espacio… La Tierra se le queda pequeña. A finales de los 60 comenzó por ir a la Luna; todavía no ha pisado otros planetas pero ya ha mandado sondas espaciales hasta los planetas más alejados del Sistema Solar y está recogiendo información de éstos y de lugares más alejados del Universo, utilizando telescopios en órbita como el Hubble. Ya se han descubierto más de noventa planetas extrasolares (algunos, de un tamaño similar a La Tierra) y un sistema planetario similar al nuestro, y se calcula que puede haber con facilidad vida inteligente en nuestra galaxia y por supuesto en otras. (Es probable que la inteligencia sea un proceso evolutivo natural de ciertas formas de vida, siempre y cuando se den las condiciones ambientales necesarias y el tiempo suficiente). El proyecto SETI trata de detectar señales de esta vida. Se está trabajando en fletar estaciones espaciales habitadas y en un futuro no muy lejano se pretende enviar hombres a Marte. Así que es de esperar, que una parte de la población humana colonice el espacio, a más o menos plazo, en estaciones espaciales permanentes, a modo de ciudades orbitales, o bien en planetas del Sistema Solar como Marte, una vez acondicionado o bien satélites como la Luna o de los planetas gigantes como Europa, Ganímedes, Calixto, Titán, etc.; y en un futuro más lejano puede que explore otros sistemas estelares… Según el profesor Gaetano Rotondo, experto en medicina aeroespacial, “”nuestros nietos no tendrán la vida en las estrellas nada fácil: su físico cambiará y tendrán que aprender a desenvolverse sin fuerza de gravedad. Sufrirán por lo tanto una adaptación tan drástica que al regresar a la Tierra su adaptación será difícil. La primera modificación y la más evidente afectará a la distribución de los líquidos corporales. Unos dos litros de sangre se trasladarán de las piernas hacia el tórax y la cara. De manera que la cara será más redondeada y los párpados tenderán a hincharse, confiriendo un aspecto asiático al rostro. Los ojos se enrojecerán y las venas faciales se dilatarán. La nariz estará más congestionada. La frente y el rostro tendrán venas dilatadas. El cerebro será más grande y con una mayor irrigación sanguínea. El cuello, los brazos y las manos también tenderán a aumentar de tamaño, mientras que los músculos de las piernas se hipertrofiarán, al no tener que vencer la fuerza de la gravedad para caminar, con lo que adoptarán el aspecto de patas de gallina. El tórax será más corto, porque el diafragma subirá, empujando al corazón, que será más pequeño, hacia una posición horizontal. El abdomen será menos voluminoso, la espalda perderá las curvas fisiológicas y aumentará el espacio entre las vértebras, con lo que ganaremos un par de centímetros de altura. Desaparecerá la curva de los glúteos y esto, unido a la atrofia de los músculos de las piernas, podrá provocar problemas psicológicos de identidad y adaptación en las mujeres, a causa de la reducción de las diferencias físicas con los hombres. Desaparecerán las arrugas, ya que los tejidos estarán más turgentes; en particular los pechos se mantendrán siempre firmes y no se formarán las venas varicosas. La ausencia de la gravedad provocará también una descalcificación de los huesos, pero la fragilidad ósea se verá presumiblemente compensada por una menor frecuencia de fracturas y lesiones traumáticas por caídas. Se reducirá la masa de glóbulos rojos y de hemoglobina, dando lugar a la llamada anemia espacial. Por otro lado si una población humana abandona la Tierra para vivir en el espacio, tras un periodo relativamente largo de aislamiento, estos individuos, o al menos buena parte de esta población, tenderán a parecerse mucho entre sí. Será un caso claro de deriva génica y aislamiento geográfico-espacial. Tras un periodo largo de permanencia en el espacio es posible que los genes de los individuos hayan sufrido una cantidad tal de mutaciones, recombinaciones y adaptaciones al medio que surja una nueva especie y estos humanos espaciales no puedan reproducirse de nuevo con terrestres.

Los meteoritos podrían haber espesado la sopa primordial

Las altas presiones y temperaturas de los impactos pueden crear compuestos químicos orgánicos complejos, según demuestran las pruebas. En las recientes eras geológicas, grandes cuerpos extraterrestres que colisionaron con la Tierra han sido asociados a extinciones globales, pero unos nuevos experimentos demuestran que los impactos masivos que tuvieron lugar al inicio de la historia de nuestro planeta podrían haber creado la materia prima para la vida. Las infernales temperaturas y presiones que se generan cuando un objeto extraterrestre impacta con la Tierra a velocidades de varios kilómetros por segundo son suficientes para destrozar y evaporar la roca. Aún así parte de tal inmenso estallido de energía puede disparar reacciones químicas que generen sustancias orgánicas complejas a partir de ingredientes inorgánicos básicos, dice Takeshi Kakegawa, geoquímico de la Universidad Tohoku en Sendai, Japón. Él y sus colegas llevaron a cabo experimentos de laboratorio para simular el impacto de un meteorito común en uno de los océnanos primigenios de la Tierra. El equipo informa de sus conclusiones en el ejemplar del 7 de diciembre de la revista Nature Geoscience. Primero, los investigadores llenaron diminutas latas de gruesas paredes de acero inoxidable con distintas mezclas de carbono, hierro y níquel — constituyentes comunes de los meteoritos— y agua, amoniaco y nitrógeno, compuestos significativos de la antigua atmósfera y océanos. Entonces, el equipo disparó un objetivo sólido contra las latas. La onda del impacto mantuvo brevemente a los materiales encerrados a temperaturas cerca de los 4 700° Celsius y presiones de aproximadamente 60 000 veces la atmósfera a nivel del mar. Estas temperaturas y presiones son similares a las que se generarían por el impacto de un gran meteorito en la Tierra a una velocidad de 2 kilómetros por segundo, dice Kakegawa. Tras cada prueba, Kakegawa y su equipo limpiaban el exterior de las latas, taladraban un agujero en ellas, y extraían y analizaban los contenidos. En dos de las cinco pruebas del equipo, los impactos crearon ácidos grasos como los que se encuentran en las membranas celulares, y también una variedad de aminos, los ingredientes de los aminoácidos, dice Kakegawa. En una de las pruebas, el impacto generó sustanciales cantidades de glicina, el menor de los 20 aminoácidos usados comúnmente en las proteínas. Ninguno de los compuestos químicos orgánicos generados por los impactos fue contaminación debida a un manejo defectuoso, señala Kakegawa. Esto se debe a que todo el carbono de las sustancias resultantes era el isótopo carbono-13, la misma extraña forma que él y sus colegas usaron en la mezcla original. Los científicos estiman que alrededor de 4 trillones de toneladas de meteoritos cayeron a la Tierra hace entre 4400 y 3800 millones de años. Incluso aunque los meteoritos contienen, de media, aproximadamente un 0,1 por ciento de carbono, los impactos oceánicos durante esta era podrían haber generado al menos cien mil millones de toneladas de sustancias orgánicas, según estiman los investigadores. Aunque estos compuestos químicos no podrían haber sobrevivido a las condiciones en el momento y lugar del impacto, probablemente podrían haberse formado a temperaturas más tolerables presentes en las columnas de vapor y roca evaporada que se lanzaban hacia el cielo en las secuelas. Los nuevos análisis del equipo “son un buen trabajo”, dice George Cody, geocientífico de la Institución Carnegie para la Ciencia en Washington, D.C. Un número de estudios anteriores han apuntado que los bloques básicos de la vida podrían haberse generado por rayos en la atmósfera de la antigua Tierra o en las profundidades de las fumarolas hidrotermales . Con múltiples fuentes de tal materia prima “se hace más difícil determinar el origen de la vida”, añade Cody. No obstante, señala, “cuanto más aprendemos, más vemos cómo de rica era la joven Tierra en compuestos orgánicos”.
Informacion recopilada por: Mar

~ADN del Hombre de Neandertal~

En 1997 se publica la secuencia de un trozo del DNA del primer fósil que se encontró del hombre de Neandertal, una subespecie extinta de la especie humana. Es la primera vez que se obtiene la secuencia molecular de un fósil humano. Cuando la secuencia se comparó con secuencias homólogas de ADN humano actual se dedujo que el antepasado común de nosotros y el hombre de Neandertal vivió hace 500.000 años, de lo que se concluye que el hombre de Neandertal se extinguió sin mezclarse con el hombre actual. Información recopilada por: Mar

~El árbol de la vida: Filogenia~

Si la historia de la vida es cambio y ramificación por descendencia, entonces su representación sería la de un árbol o filogenia, en la que el tronco y las ramas internas se corresponderían a los antepasados de las especies actuales y los extremos de las ramas externas serían las especies actuales. ¿Como se establece una filogenia? Ordenando las especies actuales atendiendo a la similaridad morfológica y/o genética de sus caracteres homólogos. Filogenia molecular: La universalidad de la molécula portadora de la información genética hace que el DNA sea un carácter muy apropiado para el estudio comparativo y filogenético de las especies. Morfológicamente no es posible comparar una bacteria con un hombre, sin embargo si que es posible establecer una comparación con moléculas de DNA de ambos organismos, ya que están formadas por el mismo lenguaje de bases. Con datos de secuencias podemos comparar cualesquier grupo de organismos, por distantes que sean. Los datos moleculares tienen otras propiedades adicionales que todas juntas los convierten en el carácter ideal de estudios filogenéticos. Muchos trabajos obtienen y analizan las secuencias de genes y proteínas de diferentes especies para resolver cuestiones todavía dudosas de relaciones entre organismos. Los datos moleculares han demostrado que nuestra especie está mucho más cerca del chimpancé y el gorila de lo que creíamos. Árbol filogenético Universal: El análisis molecular de secuencias también nos ha enseñado que hay una división en la raíz misma del árbol de la vida que es más fundamental que la división de 5 reinos que se enseña normalmente. En lugar de los dos tipos celulares canónicos, los procariotas y eucariotas, hay tres tipos principales de células, las arqueobacterias, las eubacterias y los eucariotas. Este nuevo árbol recibe el nombre de árbol filogenético universal.

La sexta extinción en masa: El destino natural de cada especie es su extinción. Pero la vida continúa porque muchas especies dejan especies descendientes antes de morir. La diversidad biológica es un proceso dinámico que resulta del equilibrio entre la extinción y la producción de especies. Ninguna de los dos puede predominar por mucho tiempo. Una extinción que fuese superior a la producción de especies durante muchas generaciones conduciría a la pérdida de la vida sobre la Tierra, mientras que una situación inversa llevaría al agotamiento de los recursos y por tanto a la extinción. Actualmente desaparece una especie cada 15 minutos. El crecimiento desmesurado de la especie humana ha aumentado en mil veces la tasa normal de extinción, creando una situación que es análoga a la de una gran catástrofe. Estamos frente a la sexta, y quizá definitiva, gran extinción de la Tierra. Información recopilada por: Mar

Los dientes fósiles hablan de la ontogenia homínida

El niño de Taung Se conoce con este nombre informal el fósil encontrado en 1924 por Raymond Dart, asignado a Australopithecus africanus (de hecho es el holotipo de la especie, es decir, el ejemplar que sirvió para definirla) y perteneciente a un individuo inmaduro. Con los estudios de Mann y la hipótesis de Lovejoy, se podía concluir que ese individuo había muerto hacia los 6 años. Glenn Conroy y Michael Vaunier publicaron en 1987 los resultados de su estudio de este ejemplar mediante tomografía axial computerizada (el popular TAC, tan usado por los neurólogos, entre otros), pudiendo ver por vez primera, cosa que era imposible con radiografía, el estado de mineralización de sus dientes. En nuestros niños, cuando los primeros molares permanentes completan la erupción y comienzan a ser funcionales, incisivos, caninos y primeros premolares han formado ya una cierta porción de su raíz. El TAC del niño de Taung mostró que tanto en el maxilar como en la mandíbula, los incisivos, caninos y primeros premolares no habían empezado a formar la raíz. El estándar de Homo sapiens sugiere una edad de algo más de 3 años por el desarrollo de incisivos y caninos y de 6 años si tenemos en cuenta el primer premolar, una clara disonancia que contrasta con los resultados obtenidos sobre la carta de desarrollo dental de chimpancés y gorilas. En este caso, se sugieren 3-4 años. De modo que el estudio de Conroy y Vaunier indicaba que Australopithecus africanus tenía un patrón de desarrollo dental similar al de los simios antropomorfos, mostrando la solidez de las conclusiones de Bromage, Dean y Smith. La solución definitiva En 1995, R. Smith, P. Gannon y M. Smith recordaron la importancia de los datos sobre la capacidad craneal. Estos investigadores compararon los datos de capacidad craneal y erupción del primer molar de primates, obteniendo una recta definida por la ecuación ln (edad de erupción de M1) = 0,582 ln (capacidad craneal) - 2,0405 donde ln significa logaritmo neperiano, el exponente al que hay que elevar el número e para obtener el número dado. Sobre esta recta situaron los distintos primates vivientes, además de A. Africanus, P. robustus H. Habilis, H. Ergaster y H. Erectus, según, estos últimos, las edades de erupción de M1 estimadas por el método de Mann. Los diferentes homínidos se situaban sistemáticamente bastante por encima de la recta. La solución de la discrepancia consistía en asumir que esos homínidos tenían la erupción de M1 más temprana, acorde con su capacidad craneal y más próxima a la del chimpancé que a la de H. Sapiens. La conclusión de que el modelo de historia biológica de esos homínidos era similar al de chimpancés y gorilas quedaba así bien establecida. Aunque Homo ergaster y Homo erectus se alejaban más delchimpancé que los demás. Después de este estudio, B. Bogin y H. Smith propusieron un modelo para los cambios de desarrollo sucedidos en la evolución de los homínidos, basándose en los datos sobre la capacidad craneal. Según este modelo, Australopithecus afarensis tendría un desarrollo del todo semejante al de los chimpancés; Australopithecus africanus, con un incremento de 50 c.c. habría sufrido un ligero aumento de la infancia y del período juvenil; Homo habilis, con una capacidad craneal superior a 600 c.c., habría tenido ya una niñez incipiente, con un acortamiento significativo de la infancia y una etapa juvenil inalterada, con una duración total del desarrollo de 13-14 años. Pero esto era incompatible con las conclusiones de Bromage y Dean. Según estos últimos, el aumento de capacidad craneal no habría tenido lugar por alargamiento de fases del desarrollo postnatal, sino por un aumento de la tasa de crecimiento fetal del cerebro. Se trata, sin embargo, de una cuestión de matiz que no está resuelta. Para Homo ergaster, estos autores sugieren un período de maduración similar al de H. habilis, hasta que alcanzó una capacidad craneal de 850-900 c.c. Pero su patrón de desarrollo fue algo diferente del de H. habilis. La infancia se habría reducido, mientras que la niñez sería ya una fase destacada. Cuando los homínidos alcanzaron los 1000 c.c., sucedió el acortamiento del período juvenil y apareció la adolescencia. La niñez se fue prolongando hasta que su duración superó la de la infancia. El chico de Turkana (1,5-1,6 millones de años): Se suele considerar este fósil como perteneciente a Homo ergaster, posiblemente en la línea que llevó a nosotros. Holly Smith examinó y comparó el estado de desarrollo de sus dientes con los patrones de H. sapiens y de varias especies de primates. Mostraba una secuencia de erupción segundo molar-canino, presente en el 10-20 % de las poblaciones modernas. Smith estimó en 10-11,5 años su edad de muerte en caso de que la erupción de sus caninos y segundos molares fuera similar a la nuestra. Partiendo del estado de desarrollo dental, afinó más, proponiendo 10,7 años. El desarrollo relativo de los dientes del niño de Taung está dentro del rango de variación de nuestra especie, pero no representa el caso más habitual, alejándose de nuestro estándar. Si se compara con los simios antropomorfos, se obtiene una mayor congruencia, estimándose así una edad de casi 7 años. Estudiando su grado de madurez esquelética, Smith observó un desarrollo de 13-13,5 años. Teniendo en cuenta conjuntamente el desarrollo dental y el esquelético, Smith consideró que H. ergaster tendría un patrón específico de crecimiento y desarrollo, alejado del de los antropomorfos y acercándose al nuestro, aunque aún no habría aparecido el estirón puberal. Pero margaret Clegg i Leslie Aiello han aportado datos que no favorecen esa hipótesis, a partir del estudio de diez londinenses de los siglos XVIII i XIX fallecidos entre los 5 y los 18 años. Sus edades de muerte estimadas por el desarrollo dental y por la estatura no sólo eran inferiores a las reales, sino que además presentaban una fuerte discrepancia. En ocho casos, las edades determinadas por maduración esquelética eran más elevadas que las determinadas por desarrollo dental y se aproximaban a las reales, situación similar a la del chico de Turkana, por lo que los argumentos de Smith resultan debilitados. Los fósiles de la Gran Dolina: Se trata de fósiles de homínidos de hace unos 800.000 años, con los que se definió una nueva especie, Homo antecessor, que podría ser el antepasado tanto de los neandertales como nuestro. Los homínidos 1, 2 y 3 de este yacimiento se estudiaron para contrastar dos hipótesis alternativas: 1) los homínidos de la Gran Dolina tenían un patrón de desarrollo dental similar al nuestro, y 2) los homínidos de la Gran dolina tenían un patrón de desarrollo dental similar al del chimpancé. Asignando edades de muerte a los respectivos estados de desarrollo dental teniendo en cuenta el estado de desarrollo relativo del incisivo lateral y del primer molar inferiores, según los estándares de distintas especies y analizando los datos se obtuvieron unos agrupamientos con dos conjuntos principales: A. afarensis, A. africanus y H. ergaster con chimpancés y gorila, y H. erectus, H. neanderthalensis y H. antecessor con H. sapiens. Haciendo lo mismo teniendo en cuenta el estado de desarrollo relativo del canino y del segundo molar inferiores, gorila y chimpancés forman un conjunto separado, pero próximo a A. africanus, H. habilis y un H. ergaster antiguo, con otro grupo que incluye nuestra especie, H. neanderthalensis, H. erectus, un H. ergaster reciente y H. antecessor. Lo anterior apunta a que la transición tuvo lugar dentro de la especie Homo ergaster, que se considera, en primer lugar, el antepasado de H. erectus, que coexistió durante mucho tiempo con él, y más tarde, de H. antecessor. También se estudió el desarrollo relativo de los molares, el tiempo entre la formación de la corona del segundo molar y el inicio de la del tercero (3 años en H. sapiens y solapamiento en gorila y chimpancés), que tiene relación con la prolongación de la ontogenia y una larga adolescencia. El homínido 3 presentaba un desarrollo del tercer molar relativamente avanzado respecto al segundo, pareciendo estar fuera de nuestra variabilidad, pero un 11 % de los sudafricanos tienen un tercer molar aún más acelerado. El homínido 1 presenta un desarrollo relativo de los dos molares en el rango de variación de nuestra especie. En consecuencia, Homo antecessor tendría una ontogenia semejante a la nuestra. Lo mismo se ha concluido de la otra rama a la que dio lugar, los neandertales. Información recopilada por: Mar

~La Criogenia~

Desde el inicio de la civilización el ser humano ha buscado ser inmortal y buscado la esperanza de la vida eterna..Hoy con la criogénesis, èsto puede llegar a ser una realidad, lo que se creyó siempre era ciencia ficción. Cuerpos congelados en espera de avances tecnológicos con la práctica de la criogenia que consiste en preservar un cuerpo mediante su congelamiento con la finalidad de resucitarlo en el futuro. Legalmente, debe hacerse inmediatamente después que una persona ha sido declarada de muerte temporal para evitar así lesiones cerebrales que suceden rápidamente pasados los cinco a diez minutos aproximadamente luego de esa muerte. El objetivo de ésto es suspender la vida amenazada por una enfermedad incurable hasta tanto se logre obtener la cura a la misma. La CRIOGENIA considera a la persona después que ha sido declarada con muerte temporal, el cese de latidos y respiración no es equivalente a la muerte biológica. Legalmente una persona es declarada muerta cuando ha ocurrido muerte cerebral diganosticada por falta de actividad cerebral evidenciada mediante electroencefalograma. Ésta situación es incompatible con el propósito de la criogenia de conservar suspendidas las funciones vitales para revivir a la persona con su conciencia y personalidad intactas en un futuro. Biológicamente la muerte es un proceso y no un evento. Luego del paro cardiorrespiratorio muchas células del organismo mantienen su actividad. De hecho preservan sus propiedades vitales, tal como ocurrió con la oveja clonada, cuyas células originales habían sido congeladas previamente. Debido a éstos conceptos, es que se habla de pacientes criopreservados en lugar de persona muerta. Sin embargo es conocido que el congelamiento produce daño celular de distinta naturaleza por la destrucción celular con la formación de microcristales de hielo. Así, el daño puede ser potencialmente reparado, la destrucción no. La criogenia aspira también a que el daño que deviene del procedimiento mismo sea reversible en el futuro. De hecho esto implica que las personas criopreservadas todavía a la fecha no pueden revertir el proceso debido a que la tecnología no permite sortear el daño por la criopreservación. La temperatura del Nitrógeno líquido es de -196 grados Centígrados y permite una preservación biológica de las estructuras prácticamente ad eternum, sin embargo no evita el daño celular. De hecho, la reanimación de un paciente criopreservado debe ir precedida del descubrimiento de la tecnología necesaria para resolver el daño y además la enfermedad incurable que motivó la criopreservación o también, la que permita evitar el envejecimiento o mejor aún, permita rejuvenecer. Se cree actualmente que las tecnologías que puedan resolver éstas necesidades están relacionadas con ultraminiaturas que a modo de robots puedan ser ingresadas al cuerpo para remover las placas de ateroma responsables del envejecimiento. Pero sin llegar a ésto, más actualmente los descubrimientos sobre genoma humano podrían desde la terapia génica resolver lo que antes parecía probable con robots. La Nanotecnología, impulsada por K. Eric Drexler podrá ser capaz de actuar a nivel molecular o atómico, por vía genética u otra, pero lo cierto es que puesta a punto permitirá cualquier cambio. El clonado de una célula es hoy posible, por lo que el reemplazo de células dañadas también lo es. La posibilidad de nanomáquinas que hagan posible ésta tarea está cada vez más cerca. La Nanotechnología no es algo inalcanzable, es una realidad científica que avanza. IBM logró escribir su logo posicionando 35 átomos de xenón en una superficie de níquel. Stuart Hameroff en la Universidad de Arizona usa un microscopio que escudriña los sistemas de códigos intracelulares buscando el modo de replicar leucocitos que busquen el tramado neurofibrilar de la Enfermedad de Alzheimer para destruirla enzimáticamente. Debido a que la nanotecnología es tan prometedora, sóla o asociada a terapia génica, es que se ensaya el criopreservado de cabezas (neuros) debido a que es menos costoso que hacerlo con el cuerpo completo. Si la tecnología puede construir con el fin de reponer o reparar cualquier órgano o tejido, puede también reparar el daño criognénico, las enfermedades y el envejecimiento. Se puede recuperar la vida de seres congelados y de éste modo se puede llegar a recrear el mundo perdido, incluso las especies extintas si se logra obtener material génico de ellas y evitar la desaparición de otras tantas. Ciertos reptiles del ártico pueden soportar muy bajas temperaturas incluso con gran parte de su cuerpo convertido en hielo, debido a que contienen una gran cantidad de glicerol elaborado en sus hígados. El glicerol es anticongelante, reduce la formación de hielo y reduce el punto de congelación. Otras formas de vida en el ártico usan el azúcar como anticongelante. Al glicerol y ciertos azúcares se les llama crioprotectores, debido a que evitan la formación de cristales propios del hielo que son los responsables del daño debido a que incrementan el volumen celular aplastando las estructuras propias. Ya desde 1949 se conoce que el glicerol protege el esperma de toro del daño por frío. También las células sanguíneas se benefician de esa protección. Diez años más tarde, el dimetil sulfóxido demostró ser también un crioprotector ya que pasa a través de la membrana celular más fácilmente que el glicerol, sin embargo también ha demostrado ser más tóxico a altas temperaturas. En 1972, ocho células embrionarias de rata fueron congeladas con nitrógeno líquido y descongeladas para obtener de ellas ratas vivas continuando el proceso de los embriones. Gracias al lento enfriamiento más el dimetilsulfóxido y glicerol fue posible. En 1982 un embarazo humano fue establecido usando un embrión de ocho células mediante animación suspendida. Hoy es un hecho común. Ver otro artículo similar en, La HIBERNACIÓN: "el sueño profundo" para nuevamente despertar a la vida.
Información recopilada por: Mar